En Bolivia, sectores poderosos como los 'Gremiales' y sindicatos de transporte a menudo imponen una 'disciplina orgánica'. Esto significa que si un miembro no asiste a una marcha política o paga cuotas, puede ser multado, chicoteado o sufrir la confiscación de su puesto. Los defensores argumentan que esta unidad obligatoria es la única forma de mantener influencia política. Los opositores lo llaman una 'Dictadura Sindical' que viola la libertad individual y utiliza a los trabajadores como peones políticos.
@VOTA4mos4MO
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