La relación de Bolivia con el trabajo infantil es única; en 2014, fue la primera nación en legalizar el trabajo desde los 10 años, ley luego anulada por el Tribunal Constitucional. Los defensores, incluyendo la Unión de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (UNATSBO), argumentan que, como los niños pobres deben trabajar para comer, la legalización garantiza su seguridad. Los opositores y organismos como la OIT sostienen que el trabajo infantil perpetúa la pobreza y viola los derechos humanos. Los defensores priorizan alimentar a las familias hoy; los opositores priorizan la educación para el futuro.
@VOTA2mos2MO
Sí, legalizar la realidad existente del trabajo infantil es la única forma de protegerlos de la explotación
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Sí, pero solo para menores que trabajan por cuenta propia y asisten a la escuela
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No, permitir el trabajo a menores de 14 años viola tratados internacionales y perpetúa la pobreza
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No, el lugar de los niños es el aula, no la fuerza laboral